CARPETA CLARICE LISPECTOR (III). Declaraciones autobiográficas y literarias (primera parte)
Clarice Lispector (CL): Nací en Ucrania, pero ya en fuga. Mis padres pararon en una aldea que ni aparece en el mapa, llamada Tchetchelnik, para que yo naciera, y se vinieron al Brasil, adonde llegué con dos meses. De manera que llamarme extranjera es una tontería. Soy más brasileña que rusa, evidentemente. (1)
1. A pesar de las versiones más corrientes, que dan 1925 como año del nacimiento de Clarice Lispector —dato que ella misma no insiste en aclarar en estas declaraciones— diversos documentos personales de la autora dan la fecha de 10 de diciembre de 1920 como más exacta. Sus padres, Pedro y Marian, tenían parientes en los Estados Unidos y en el Brasil, adonde decidieron ir al final. Vivieron al principio en Alagoas, durante tres años, después fueron a Recife.
ARS: ¿La gente te llama extranjera por el acento?
CL: Por la "erre". Creen que es acento, pero no lo es. Es el frenillo. Podrían habérmelo cortado, pero es muy difícil ya que es un lugar siempre húmedo, de difícil cicatrización. Ahora ya da igual.
João Salgueiro (JS): ¿Tienes hermanos, Clarice?
CL: Dos hermanas: Elisa Lispector y Tânia Kaufman. Bueno, ya en Brasil fuimos a Recife... Mira, yo no sabía que era pobre, ¿sabes?
Marina Colasanti (MC): Nunca lo habías dicho. Nunca lo he leído dicho por ti.
CL: No. Yo era muy pobre, hija de emigrantes.
ARS: ¿A qué se dedicaban tus padres en Ucrania?
CL: Mi padre trabajaba en el campo y, cuando llegó a Rio, trabajó como representante.
ARS: ¿Pero había en tu familia alguna formación artístico-literaria que te llevase a la literatura?
CL: No. Pero el día de la boda de mi hijo, Paulo Gurgel Valente, una medio tía mía, que estaba en la boda, se acercó a mí y me dió la mejor cosa del mundo. Dijo: "¿Sabes que tu madre escribía? Ella escribía diarios."
ARS: ¿Sabes si alguien guardó esos diarios?
CL: No. Mi madre era paralítica y yo me moría de sentimiento de culpa porque creía que lo había provocado yo al nacer. Pero me dijeron que ya era paralítica antes... Éramos bastante pobres. Pregunté un día a Elisa, que es la mayor, si pasamos hambre y dijo que casi. Había en Recife, en una plaza, un hombre que vendía una naranjada en la cual la naranja casi no hacía acto de presencia. Eso y un pedazo de pan era nuestro almuerzo.
MC: ¿No te acordabas de eso, Clarice?
CL: Mira, no tenía consciencia. Era tan alegre que escondía de mí el dolor de ver a mi madre así... ¡Yo estaba tan viva!
MC: En otras declaraciones y entrevistas, siempre has transmitido la idea de una infancia muy despreocupada, muy rica.
CL: Era como yo me sentía. Vivía en un piso de un edificio de la Praça Maciel Pinheiro, que hoy es patrimonio histórico porque es muy bonito y verdaderamente viejo... ¿Qué estaba diciendo?... Me he perdido completamente... Ah, vivíamos allí, y yo bajaba del piso, me quedaba en la puerta de la escalera y, a todo niño que pasaba, según como fuese, porque mi instinto me guiaba, le preguntaba: ¿"Quieres jugar conmigo?". Algunos aceptaban, otros no, y a otros ni siquiera les preguntaba.
MC: Como la niña pelirroja con el perro basset (2). ¿Cuánto tiempo estuviste en Recife, Clarice?
2. Marina Colasanti se refiere aquí al cuento "Tentação", publicado en A Legião Estrangeira (Rio de Janeiro, Ed. do Autor, 1964), donde una niña pelirroja, sentada en la solera de una puerta tiene un repentino y fugaz amor por un perro basset de pelo rojo.

CL: Hasta los doce años.
ARS: Y tus primeras lecturas literarias, ¿cuándo empezaron, más o menos?
CL: Enseguida que aprendí a leer... Bueno, antes de aprender a leer y a escribir, yo ya fabulaba. Incluso inventé con una amiga mía, un poco pasiva, una historia que no acababa. Era lo ideal, una historia que no acabase nunca.
ARS: La amiga pasiva de quien hablas es una amiga imaginaria, ¿no?
CL: No. Era real, pero quieta, me obedecía. Porque yo era un poco líder. La historia era así: yo empezaba, todo era muy difícil, los dos muertos... Entonces entraba ella y decía que no estaban tan muertos. Y ahí volvía todo a empezar... Después, cuando aprendí a leer, devoraba los libros, y pensaba que eran como un árbol, como un bicho, algo que nace. No sabía que había un autor detrás de todo. Luego descubrí que era así y dije "Yo también quiero". En el Diário de Pernambuco, los jueves, publicaban cuentos infantiles. Yo no me cansaba de mandar mis cuentos, pero nunca los publicaban, y yo sabía porqué. Porque los otros decían: "Érase una vez y esto y lo otro...". Y los míos eran sensaciones.
ARS: ¿Guardaste alguna copia de esos cuentos o los publicaste en otro sitio?
CL: No no guardé nada.
MC: También escribiste una obra de teatro infantil, ¿verdad?
CL: Cuando tenía nueve años, vi un espectáculo e, inspirada, en dos páginas de libreta, hice una obra en tres actos, no sé cómo. La escondí tras la estantería porque tenía vergüenza de escribir.
ARS: ¿Cómo se llamaba esa obra?
CL: No sé si me acordaré... Ah, Pobre Menina Rica, que no tiene nada que ver con la obra de Vinicius (3).
3. Marcus VINICIUS de Melo MORAES (1913-1980), poeta, compositor y diplomático carioca. Pese a su difícil clasificación, la obra de Vinicius mantiene un acentuado vínculo con la línea vanguardista, iniciada en 1922. De su vasta obra en la que se entremezclan poemas, crónicas y composiciones de MPB, podríamos citar: Para Viver um Amor (1962) y Para uma Menina com uma Flôr (1966). También en 1962 Vinicius compuso las canciones de su comedia titulada Pobre Menina Rica, con música de Carlos Lyra.
ARS: ¿Y tu formación escolar, Clarice? ¿Ibas al colegio o estudiabas en casa?
CL: Estudiaba en el Grupo Escolar João Barbalho, que es una escuela pública de Recife. Después hice el examen de admisión para el Instituto. Era muy difícil pero pasé. Estuve hasta el tercer año allí. Después vine aquí. Estudié en un colegio medio perdido que daba dieces a todos... Cuando era pequeña era muy reivindicadora de los derechos de la persona, por eso decían que sería abogada. Eso me quedó en la cabeza y, como no tenía ninguna vocación especial, fui a estudiar derecho.
ARS: ¿LLegaste a entrar en la facultad?
CL: ¡Sí, y con muy buena nota! Y estudiando latín que ahora ya no está de moda. Pero... Ya me he vuelto a perder (4).
4. Clarice hizo hasta el tercer año en el Ginásio Pernambucano y, ya en Rio de Janeiro, estudió en el Colégio Sílvio Leite. Hizo el curso preparatorio de Derecho en el Colégio Andrews y pasó a la Faculdade Nacional de Direito de la ex Universidade do Brasil, con el número cuatro de su promoción de selectividad.
ARS: ¿Pero nunca ejerciste?
CL: No. En el tercer curso descubrí que nunca lidiaría con papeles y que mi idea —mira el absurdo de la adolescencia— era estudiar derecho para reformar las cárceles. Además San Thiago Dantas (5) decía que quien quiere ser abogado por el Derecho Penal no es abogado, es un literato. Entonces vi que aquello no me interesaba y conseguí un empleo en un periódico. Sólo terminé la carrera porque una compañera mía, que también escribía y después lo dejó, me tenía mucha rabia y por eso un día me dijo: "Ahora escribes, pero todo lo que empiezas nunca lo acabas". Eso me dio un susto y rápidamente acabé la carrera. Y ni siquiera fui a la licenciatura. Ya estaba casada, con mi ex-marido, Maury Gurgel Valente, que hoy es embajador del Brasil en la ALALC, en Uruguay.
5. Francisco Clementino de SAN THIAGO DANTAS (1911-1964), jurista, profesor y político de relieve nacional, fue Ministro de Asuntos Exteriores y Ministro de Hacienda en los años 60. Sus cursos, como profesor de Derecho Civil en la FND, se hicieron famosos e influenciaron a toda una generación de estudiantes. Amigo de Clarice desde esa época, mantuvo con ella una intensa correspondencia hasta el fin de su vida.

ARS: ¿Estás segura de que esa carrera de Derecho no te ayudó a cuidar de tus derechos de autor después?
CL: No, para nada... Al contrario, yo era tan libre, no sé ni explicarlo. Y excesivamente sensible, lloraba por cualquier cosa. Y reía, reía como una loca.
MC: ¿Qué periódico era ése en el que trabajabas?
MC: ¿Qué periódico era ése en el que trabajabas?
CL: El periódico A Noite. Ya no existe. Yo hacía de todo excepto sucesos y crónicas de sociedad. Reportajes, entrevistas... Después trabajé en el Diário da Tarde, que también ha desaparecido. Parece ser que cierro los periódicos.
ARS: ¿En el Diário da Tarde hacías también todas las secciones?
CL: No. En el Diário da Tarde hacía una página femenina que firmaba como Ilka Soares, la actriz. La mitad del dinero era para ella y la otra mitad para mí. A ella le parecía muy bien: su nombre aparecía cada día y no tenía que hacer nada... Pero era verdaderamente divertido, consultábamos muchas revistas, aprendíamos a pintarnos los ojos... (risas)
ARS: ¿Y esos textos han sido ecogidos alguna vez? No los textos de moda o cosas femeninas, sino otros que hayas escrito.
CL: No, no.
MC: En cierta manera, Clarice, desde que trabajaste en A Noite siempre has estado con un pie en la prensa, porque después hiciste...
CL: Una columna en el Jornal do Brasil...
MC: Antes de eso hiciste la revista Senhor, ¿verdad? ¿cuánto tiempo estuviste allí?
CL: Mientras duró la revista Senhor. Cada mes publicaban algo mío... (6) Mucho antes, cuando tenía catorce o quince años, escribí un cuento y lo llevé a una revista que se llamaba Vamos Ler, de Raimundo Magalhães Jr. Me quedé allí, de pie. Yo era lo que sigo siendo, una tímida atrevida. Soy tímida, pero me lanzo. Le di el cuento para que lo leyera y dije: "Es para que usted vea si lo publica." Lo leyó, me miró y dijo: "¿Has copiado esto de alguien? ¿Lo has traducido de alguien?" Respondí que no y lo publicó. Después hubo un periódico llamado Dom Casmurro, al que llevé también algunas cosas, también sin conocer a nadie... Ahí llegué y se quedaron encantados, me encontraron guapa, que tenía la voz más bonita del mundo y publicaron. No pagaban nada, claro (7).
6. Antes del periódico A Noite Clarice trabajó en el periódico de los estudiantes de la FND, A Época. Colaboró también en otras publicaciones de la empresa A Noite y formó parte del equipo que creó la revista Figurino. Con el pseudónimo de Teresa Quadros, colaboró, en los años 50, en la revista Comício. A su regreso al Brasil, en 1959, además de la columna firmada por Ilka Soares, Clarice tuvo otra llamada "Feria de Utilidades" bajo el seudónimo Helen Palmer en el Correio da Manhã. En la revista Senhor colaboró cuando todavía estaba en Washington, a partir de 1958, hasta su cierre en 1963. Después hizo entrevistas para la revista Manchete, que fueron editadas después en el libro De Corpo Inteiro (Rio de Janeiro, Artenova, 1975) y una columna en el Jornal do Brasil, de 1967 a 1973, reunidas en el libro A Descoberta do Mundo (org. Paulo Gurgel Valente, Rio de Janeiro, Nova Fronteira, 1984).
7. Seis de los primeros cuentos de Clarice, escritos entre 1940-1941, fueron publicados póstumamente en la primera parte del libro A Bela e a Fera (org. Paulo Gurgel Valente. Rio de Janeiro, Nova Fronteira, 1979). Se puede observar que estos cuentos ya contienen el germen o el esbozo de historias y personajes que serían desarrollados posteriormente. En su segunda parte, dos cuentos escritos en 1977: "Un día menos" y "La Bella y la Bestia o la herida demasiado grande".
7. Seis de los primeros cuentos de Clarice, escritos entre 1940-1941, fueron publicados póstumamente en la primera parte del libro A Bela e a Fera (org. Paulo Gurgel Valente. Rio de Janeiro, Nova Fronteira, 1979). Se puede observar que estos cuentos ya contienen el germen o el esbozo de historias y personajes que serían desarrollados posteriormente. En su segunda parte, dos cuentos escritos en 1977: "Un día menos" y "La Bella y la Bestia o la herida demasiado grande".
ARS: Es porque el dinero corrompe el talento...
CL: Completamente... (risas) El talento menor...
MC: De ese mal no mueres, Clarice.
ARS: El lanzamiento de tu primer libro, Perto do Coração Selvagem, en 1944, causó un cierto impacto en la crítica brasileña.
ARS: El lanzamiento de tu primer libro, Perto do Coração Selvagem, en 1944, causó un cierto impacto en la crítica brasileña.
CL: Virgen Santa, ya lo creo. Mi hermana Tânia recogió las críticas, un libro así de gordo. Yo ya estaba fuera, estaba casada...
ARS: ¿Ya estabas fuera del país?
CL: No estaba en Belém, en Pará. Lo publiqué y diez días después estaba en Belém, es decir, sin contacto con escritores y pasmada con las críticas. Incluso había una de Sérgio Milliet, que fue quien cambió la opinión de Álvaro Lins (8). Yo le había preguntado si valía la pena publicarlo. Entonces me respondió: "LLame dentro de una semana". Entonces llamé y me dijo: "Mira, no he entendido tu libro. Pero habla con Otto Maria Carpeaux que quizá lo entienda." No hablé con nadie y lo publiqué. El libro había sido rechazado por la editorial José Olympio, y esa edición fue un arreglo con A Noite. Yo no pagaba nada, pero tampoco ganaba nada: si había beneficios serían para ellos.
8. ÁLVARO de Barros LINS (1912-1970) fue durante muchos años crítico literario del Correio da Manhã, adonde llevó a Otto Maria Carpeaux (1900-1978), intelectual austríaco recién llegado al Brasil. Carpeaux llevó a cabo un intenso trabajo de divulgación de lo más moderno de las letras europeas. Sérgio Milliet (1898-1966), también un influyente crítico literario, escribía en el periódico O Estado de São Paulo, donde publicó el 15 de enero de 1944, una elogiosa crítica sobre Perto do Coração Selvagem. (Rio de Janeiro, Ed. A Noite, 1943).

MC: ¿Empezaste el libro con una estructura de la novela ya visualizada o trabajaste primero formando pedazos que después montaste en una novela?
CL: Mira... ¿Alguien me da un cigarrillo?... Gracias. Tuve que descubrir mi método sola. No tenía conocidos escritores, no tenía nada. Por ejemplo, por la tarde, en el trabajo o en la facultad, se me ocurrían ideas y yo decía: "Está bien, mañana por la mañana escribo." Sin entender todavía que, en mí, fondo y forma son una sola cosa. Ya viene la frase hecha. Y así, mientras yo lo dejaba "para mañana", continuaba la desesperación cada mañana frente al papel en blanco. ¿Y la idea? Ya no estaba. Entonces decidí tomar nota de todo lo que se me ocurría. Y conté a Lúcio Cardoso (9), a quien conocí por entonces, que tenía un montón de notas así, para una novela, todas separadas. Él me dijo: "Después tendrán sentido, una está unida a la otra." Y así fue. Esas hojas "sueltas" dieron Perto do Coração Selvagem.
9. Joaquim LÚCIO CARDOSO Filho (1913-1968). Poeta, novelista y pintor de Minas Gerais; autor de, entre otros, Maleita (1934), O Anfiteatro (1946) y Crônica da Casa Assassinada (1959), este último libro es considerado por la crítica su obra maestra, donde juega con una técnica de montaje de gran efecto estético. Amigo de Clarice desde la época en que trabajaron juntos en A Noite, ella habla sobre su muerte en una crónica en el Jornal do Brasil del 2 de junio de 1973 y observa que éste "había sido la persona más importante de mi vida durante mi adolescencia".
ARS: ¿Él te sugirió algo, técnicamente, en términos específicos de construcción de la novela?
CL: No. La cosa fue así; mezclé mis lecturas sin ninguna orientación... Había una biblioteca popular en la calle Rodrigo Silva en la ciudad, y yo escogía los libros por los títulos. Resultado: mezclaba a Dostoyevski con novelas rosas, que hoy ya no existen. Yo leí unas novelas, que tú ya no conociste de Delly y Ardel... (10)
10. M. Delly era el seudónimo usado por los hermanos Frédéric Henri Joseph (1876-1949) y Jeanne Marie Petit Jean de la Rosière (1875-1957), autores de numerosas novelas sentimentales que alcanzaron gran éxito popular. Junto con los libros de Henri Ardel (1863-1938) y varios otros autores en la misma línea, fueron publicados en Brasil, en la colección Biblioteca das Moças, por la Companhia Editora Nacional, entre los años 30 y 50.
MC: ¿Cómo que yo ya no conocí a Delly? Lo leí ¡y mucho!
CL: Yo lo leía, ¿y cómo pasé a Perto do Coração Selvagem después de esas lecturas? De repente, cuando iba a escribir no tenía nada que ver con lo que había leído. Pero tenía que arriesgarme.
MC: El título Perto do Coração Selvagem procede de Joyce, si no me equivoco.
CL: Es de Joyce, sí. Pero yo no había leído nada de él. Vi esta frase que sería como un epígrafe y la aproveché (11).
11. El irlandés JAMES Augustine Aloysius JOYCE (1882-1941), es un autor con el cual la ficción de Clarice mantiene una innegable afinidad. Ulisses (1922), su libro más famoso, causó un profundo impacto en la literatura moderna. El epígrafe inicial de Perto do Coração Selvagem procede de Retrato de un artista adolescente (1914), y dice lo siguiente: "he was alone. He was unheeded, happy and near to the wild heart of life." ("Él estaba solo. Estaba abandonado, feliz, cerca del salvaje corazón de la vida".)
MC: Porque Joyce aparece, es decir, puede ser él o no serlo, en un personaje llamado Ulisses. Una vez en unas declaraciones en la PUC dijiste que no tenía nada que ver con el Ulises de Joyce, ni con el de Homero, que no había ahí ninguna cita escondida y que era sólo un muchacho que habías conocido en Suiza.
CL: Cierto. Y que se había enamorado de mí. Y yo estaba casada, de manera que se fue de Suiza y nunca más volvió. Era estudiante de filosofía.
MC: ¿Tienes un perro Ulisses, verdad?
CL: Tengo un perro llamado Ulisses, sí (12).
12. Los animales en general y los perros y gallinas en particular, fueron una presencia fuerte en la vida, y por lo tanto, en la trayectoria literaria de Clarice. En uno de sus libros infantiles, A Mulher que Matou os Peixes (Rio de Janeiro, Sabiá, 1969) el personaje narrador, que se llama Clarice, habla del crimen que cometió al provocar involuntariamente la muerte de los pececitos rojos que criaba cuando se olvidó de alimentarlos mientras escribía "historias para personas mayores", y reflexiona demoradamente sobre sus relaciones con los animales. Allí aparecen conejos, monos, pollitos y muchos perros, especialmente el último, Ulisses, tal vez el que mayor importancia tuvo para la escritora. Aparecerá en varias de sus obras y en el libro infantil Quase da Verdade (Rio de Janeiro, Rocco,1978), publicado póstumamente, asume el punto de vista del narrador y dice: "Soy un perro llamado Ulisses y mi ama es Clarice."
ARS: En aquella charla una alumna había hecho precisamente una pregunta sobre el origen de tus personajes, porque ella veía una serie de relaciones entre ese personaje y las características míticas que estarían presentes en la Odisea e incluso en Joyce.
CL: Bueno, corresponde a los críticos establecer las comparaciones (13).
13. A partir de la sugestión de los nombres, se puede establecer en Uma Aprendizagem ou O Livro dos Prazeres (Rio de Janeiro, Sabiá, 1969) un juego de referencias o un diálogo con la tradición literaria como han demostrado los exhaustivos ensayos y análisis de la crítica especializada. Lori es el diminutivo del personaje Loreley, nombre que nos remite a la figura de la famosa sirena de la mitología germánica, y Ulisses es el nombre del odiseo, aquel que, en la epopeya de Homero, viaja y resiste al canto de las sirenas, mientras su esposa Penélope lo espera. Pero en Uma Aprendizagem, los papeles se intercambian u oscilan constantemente entre aquel que viaja y el que espera, en una intrincada aventura existencial.


ARS: Lo que la crítica siempre exaltó en tu trabajo es que apareciste ya con un estilo completo: no era un estilo en progresión. En Perto do Coração Selvagem ya eras Clarice Lispector y eras todavía una niña de diecisiete, dieciocho años.
CL: Es curioso que yo no haya tenido influencias. Ya estaba guardado dentro de mí. Ya había escrito cuentos antes.
ARS: Hay una influencia que parece que tu misma has reconocido una vez, sino como influencia directa, por lo menos como lectura constante tuya, que era El Lobo Estepario, de Herman Hesse.
CL: Lo leí a los trece años. Me volví medio loca, me entró una fiebre terrible, y empecé a escribir. Escribí un cuento que nunca se acababa y que yo no sabía muy bien cómo hacer, entonces lo rompí y lo tiré.
MC: ¿Rompes muchas cosas?
CL: Ahora he aprendido a no romper nada. Mi asistenta, por ejemplo, tiene órdenes de dejar como esté cualquier pedacito de papel con algo escrito.
ARS: Porque sino, pediría que la USP colocase un funcionario en tu casa. La universidad está comprando los archivos de todos los escritores brasileños y así ya tendríamos un funcionario recogiendo tus papelitos para adelantar el expediente.
CL: No me digas ¿Cuánto pagan?
ARS: Una fortuna. Allí está la biblioteca de Mário de Andrade, entre otras. Podías haber pedido un buen dinero.
CL: ¡Ay Dios mío! He roto tantos papeles.
ARS: Puedes vendérselo a ellos o venderlo, en dólares, a las universidades americanas.
CL: Una universidad de Boston me escribió una vez pediendo detalles de mi vida. No respondí porque me da mucha pereza escribir cartas. Y había un amigo a quien le dije: "Responde por mí. Di lo que quieres y di que yo estoy de acuerdo." Después recibí un diploma de Boston. Se me consideraba como parte de la biblioteca de la universidad. Ni sé donde está eso.
MC: Estabas diciendo que empezaste escribiendo cuentos para niños, y de vez en cuando vuelves a ellos. ¿Es otra actividad paralela?
MC: Estabas diciendo que empezaste escribiendo cuentos para niños, y de vez en cuando vuelves a ellos. ¿Es otra actividad paralela?
CL: Sí. Hoy mismo me han entrevistado cuatro niñas de once años del Santo Inácio, con fotografías y preguntas y más preguntas a causa de A Mulher que Matou os Peixes y si era verdad que me gustaban los animales. Dije: "¡Claro! ¡Yo también soy animal!" Después se fueron... Me dejaron muy cansada.
MC: ¿Y por qué escribes libros infantiles esporádicamente?
CL: Bueno, primero mi hijo Paulo, en Washington...
JS: ¿Cuántos hijos tienes?
CL: Dos. Uno vive con su padre y el otro está casado, Pedro y Paulo Gurgel Valente. Cuando estaba escribiendo A Maçã no Escuro en Washington, mi hijo Paulo me pidió, en inglés —yo hablaba portugués con él, pero él hablaba inglés conmigo— que escribiese una historia para él, y le respondí: "Después". Pero él dijo: "No, ahora". Entonces saqué el papel de la máquina y escribí O Mistério do Coelho Pensante, que es una historia real, una cosa que él conocía. Por esa vez fue todo. Lo escribí en inglés para que la criada se lo pudiese leer, ya que entonces él todavía no sabía... He preguntado a un médico si es normal tener tantas ideas al mismo tiempo y me ha dicho que todo el mundo las tiene, por eso me pierdo. Ya no sé qué estaba diciendo... ¡Ah! Por esa vez fue todo. Pasado un tiempo, un escritor de São paulo, ya no me acuerdo de su nombre, que organizaba libros infantiles, me preguntó si yo quería escribirlos o si tenía alguno. Dije que no. De repente me acordé que todavía tenía la historia del conejo y que sólo había que traducirla al portugués, cosa que hice yo misma.
MC: ¿Recibiste un premio por el Coelho Pensante?
CL: Recibí un premio de libro del año, no recuerdo cual, como mejor libro infantil. Ahora he conseguido que la editorial Rocco publique una segunda edición.
JS: Tu segundo libro O Lustre es de 1946, ¿verdad?
CL: Sí, pero antes de publicarlo ya estaba metida en otra cosa, de manera que no sentía esas cosas que después he sentido muchas veces: un silencio horrible, un agotamiento. Entonces no. Cuando escribí O Lustre, a pesar de ser un libro triste, me dio un placer enorme escribirlo.
MC: Cuando veníamos hacia aquí, dijiste que ya estabas cansada del personaje de la novela que estás escribiendo.
CL: Sí, de tanto luchar con ella.
MC: Hablas del personaje como si estuvieses hablando de un ser real, que manda sobre ti.
CL: Es que la persona existe, yo la veo, y ella se autodirije mucho. Es nordestina y yo tenía que sacar un día el Nordeste que viví. Y es lo que estoy haciendo, con mucha pereza, porque lo que me interesa es anotar. Juntar es aburrido (14).
14. El libro A Hora da Estrela (Rio de Janeiro, José Olympio, 1977), historia de una pobre y desnutrida alagoana llamada Macabéa, fue publicado poco antes de la muerte de Clarice, el 9 de diciembre de 1977. En este libro expone, ahora de forma explícita, algunas de las preocupaciones que fueron constantes en sus obras: los lacerantes impasses de la creación, las crisis de la escritura, la relación tensa y problemática entre el autor y su personaje, y la alternancia de un hilo narrativo que pasa constantemente del campo del lenguaje al del metalenguaje. La memoria de la infancia vivida en Recife ya había sido usada como recurso ficcional en varios cuentos y crónicas anteriores.

ARS: Rompiendo un poco la cronología, Água Viva, que es un libro muy posterior, da la impresión de una cosa fluida y que brotó de una vez. ¿No pasó por ese proceso de coleccionar pedazos? ¿Fuiste escribiendo mientras lo montabas?
CL: No, también anotando cosas. Ese libro Água viva, pasé tres años sin valor para publicarlo pensando que era malo, porque no tenía historia, porque no tenía trama. Entonces Álvaro Pacheco leyó las primeras páginas y dijo: "Voy a publicar ese libro." Lo publicó y funcionó todo muy bien (15).
15. Además de Água Viva (Rio de Janeiro, Artenova, 1973), el editor Álvaro Pacheco publicó otros libros de Clarice: A Imitação da Rosa (1973), A Via Crucis do Corpo (1974) y Onde Estivestes de Noite? (1974).
ARS: Es uno de tus libros más transitables para un público medio o incluso más exigente. La semana pasada estaba en Recife con Ariano Suassuna y me dijo que Água Viva le parece uno de los mejores textos que ha leído.
CL: "¡Virge Maria!" Conozco personas que lo han leído y lo odian.
ARS: Ese "Virge Maria" es una expresión del Nordeste?
CL: Sí, y conozco también otras, como "Ó xente"! (risas)
MC: Muchas partes de tu trabajo en el Jornal do Brasil las he reencontrado después en Água Viva. Usabas mucho tus notas, ¿verdad?
CL: ¡Claro! Estaba escribiendo el libro y odiaba hacer crónicas, por lo tanto lo aprovechaba y publicaba. Y no eran crónicas, eran textos que publicaba.
MC: Children's Corner era el mismo proceso de utilizar las notas, ¿verdad Clarice?
CL: Sí, las notas Children's Corner forman parte del libro A Legião Estrangeira que tiene una parte de cuentos y otra de textos, de la que Otto Lara Resende dijo: "Ponle como título "Fondo de cajón". El libro fue completamente ahogado por A Paixão Segundo G.H., que salió al mismo tiempo. Ahora en esta segunda edición la editorial Ática quiere publicar sólo los cuentos y después las notas...
ARS: Me han pedido que haga la introducción a este volumen.
CL: ¡No me digas! Ah, hazla...
ARS: ¿Pero van a separar ahora los cuentos de las crónicas?
CL: Sí, van a separar los cuentos de las crónicas, pero el volumen de crónicas ya no se llamará "Fondo de Cajón", que es horrible, se llamará Para no olvidar.
ARS: ¿Vas a añadir otros textos? Porque quien quisiera comprender mejor la posible teoría que estabas haciendo sobre tu propio arte de escribir podría encontrar en esos textos una serie de elementos. Esos textos comentan tu manera de ver el mundo y tu manera de escribir. Un volumen aparte, separado, sería muy útil para los estudiantes y para la crítica en general.
CL: Tienes razón. Quieren publicarlo por separado, pero seis meses después de A Legião Estrangeira. Será a finales del 77 o principios del 78.
JS: Clarice, vamos a hacer una cronología de tu obra: tu primer libro fue Perto do Coração Selvagem, en 1944: después vino O Lustre, que ya estaba escrito pero sólo fue publicado en el 46, después A Cidade Sitiada, en 1949.
Continúa...

Entrevista publicada en Coleção Depoimentos, Iª Série, nº 7, Fundação Museu da Imagem e do Som, Rio de Janeiro, 1991 y grabada el 20 de octubre de 1976 en la sede del Museu da Imagem e do Som (RJ). Actuaron como entrevistadores la periodista y escritora Marina Colasanti; el poeta, crítico y profesor Affonso Romano de Sant'Anna y el entonces director del MIS, João Salgueiro.
Publicación en castellano: Revista Anthropos Extra 2, Clarice Lispector. La escritura del cuerpo y el silencio, Barcelona, 1997. Traducción: Elena Losada Soler.
Agradecemos a la Revista Anthropos la autorización para la reproducción de la entrevista en Shangri-La. Derivas y Ficciones Aparte.
Fotos: Katia Chausheva

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